¿En Arrecifes tomamos todos los recaudos por Covid-19?

Desde el día uno de la cuarentena, en Arrecifes -como en el resto de la Provincia- se han establecido normas que, respetando los protocolos de prevención, nos indican que podemos y que debemos hacer, que no podemos y que no debemos.

Los slogans «Quedate en casa» y «En Arrecifes nos cuidamos entre todos» resultan algo vacíos luego de más de 70 días, cuando no nos quedamos en casa ni nos cuidamos todo lo que deberíamos; y cuando hablamos de «nos cuidamos entre todos» hablamos de cuidarnos a nosotros mismos y a quienes se relacionan con nosotros en cualquiera de los ámbitos en los que nos movemos; nuestro hogar, el supermercado, el lugar donde trabajamos y el amigo que nos cruzamos por la calle y con quien compartimos una charla de cinco minutos.

El cierre de calles y avenidas fue discutido por muchos. Primero hubo quejas porque sólo se cerraron los ingresos y salidas de la zona céntrica y a los barrios parecía que se los descuidaba porque cualquiera podía entrar y salir de ellos; cuando se cerraron los ingresos a los barrios comenzaron las mismas quejas porque se aislaba a los barrios. Nos escandalizamos porque en la ciudad había mucho movimiento, pero se pedía a gritos que abrieran los comercios para no fundirnos, y para que funcionen es imprescindible que la gente circule y compre.

Nos escandalizamos con los primeros arrecifeños «sospechosos» y nos volvimos expertos en epidemiología cuando opinamos sobre el tratamiento de esos casos. Quisimos escrachar a un paciente que resultó negativo y en las redes nos peleamos por conocer el nombre de quien puede estar contagiado. Todo esto pasó mientras en los despachos de las autoridades sanitarias y en el comité de crisis estudiaban que iba a suceder cuando aparecieran los primeros casos positivos y como podrían lograr que la población tomara conciencia que esto iba a llegar y que las medidas no eran una obligación, sino una necesidad; que desde el gobierno nacional no se nos está castigando, sino que se intenta cuidarnos.

El mes de junio nos trajo las primeras malas noticias. El día primero se confirmó el primer caso, y al día siguiente el segundo. Y a últimas horas del segundo día, cuando se aguardaba el parte diario -religiosamente emitido durante los primeros 72 días, dicho informe no apareció. Puede que todavía no hayan llegado resultados de casos sospechosos, pero aún así el municipio solía informar cuantos sospechosos había o en caso de no haberlos, también se emitía el informe. Esto ha despertado ya preocupación en los arrecifeños.

Lo cierto es que la información sobre la marcha del virus, no debe ser la condicionante para que nos comportemos responsablemente o no. Porque con o sin positivos, respetar las normas de prevención significa no sólo que estamos evitando contagiarnos, sino que además evitamos llevar el virus a nuestra casa, evitamos que nuestras familias salgan a hacer las compras, o al médico, o al cajero automático llevando consigo un virus que para algunos puede ser mortal. Ir a un asado con amigos, a un baby shower como en Necochea, a un cumpleaños de quince como hizo el jóven recién llegado de Europa cuando aún se podía festejar un cumpleaños, no es descuidarse uno, es poner en riesgo a toda la comunidad.

No nos preocupemos tanto por los nombres de los infectados, preocupémonos por hacer las cosas como se debe, y con el mismo cuidado que debiéramos tener si TODOS estuviésemos infectados. De esa forma, no nos va a interesar el nombre de quien realmente lo está, porque deberemos cuidarnos de todos.

No hay vacuna; que no tengamos temperatura no significa que no estemos infectados porque podemos ser asíntomáticos, que conozcamos o amemos a alguien no significa que no pude haberse contagiado, que tenga una autorización para viajar a otra localidad no significa que no pueda traer el virus consigo, que vos te cuides no significa que quien vive con vos lo haga, y nunca te lo va a confesar.

¿Nos estamos cuidando? Eso sólo lo puede contestar cada uno, siendo sincero consigo mismo, y muchos no quieren ni preguntárselo.

Quedate en casa.

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