Asalto a la justicia (Por Alfredo Leuco)

leucoEste es el gobierno que mas atacó a la justicia desde el regreso de la democracia en 1983. No hay dudas que Cristina ideó un plan sistemático para someter a jueces y fiscales. Muchas de sus operaciones fracasaron por impericia o porque eran un delirio desmesurado que fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema. Pero no se rinden. Insisten con el golpe de mano, con el asalto de la justicia. El último intento está en pleno desarrollo. La presidenta de la Nación es la autora intelectual y la procuradora Alejandra Gils Carbó es la autora material de este verdadero crimen de lesa institucionalidad. Arrancó entre gallos y medianoche, casi el último día del año, con mucha gente con la guardia baja o brindando por la felicidad del 2015. En una ráfaga de resoluciones, Gils Carbó desplazó a dos fiscales que le molestan al poder político porque hacen bien su trabajo como Guillermo Marijuan y Eduardo Taiano y designó a 16 fiscales que tienen la camiseta de Cristina puesta y están dispuestos a perseguir opositores y periodistas independientes y a proteger, encubrir y darle impunidad a todos los corruptos del gobierno nacional. Lo hicieron de prepo, manu militari, a paso redoblado y tambor batiente. Fue un arrebato estratégico para cubrir la retirada del gobierno del cristinismo. Quieren volver al llano, como ocurrirá inexorablemente, el 10 de diciembre de este año, y evitar recorrer tribunales y dar explicaciones que no tienen sobre el monumental enriquecimiento de la familia presidencial, de Lázaro Báez, de Amado Boudou, de Ricardo Jaime, y siguen las firmas. Eso es lo que buscan. Militan a favor de la impunidad. La abogada Martha Nercellas lo dijo con toca claridad: ” No declaran una ley de autoamnistía como los militares antes de abrir las puertas de la democracia” porque todavía tienen un poco de pudor. Pero esa es su utopía. Dejar el poder sin rendir cuentas ante el pueblo y los tribunales como es obligación de todos los funcionarios públicos. Por eso no abandonan su rumbo que quiere tomar la justicia por asalto. Con todos los riesgos institucionales que eso implica. Porque se erosiona la República y porque los hombres de leyes, hombres al fin, aceleran todas sus investigaciones casi en defensa propia. Y eso hace que los poderes choquen. Que haya un conflicto de poderes nunca visto en los últimos 30 años.
No se puede convertir al ministerio público en una unidad básica de La Cámpora o en una trinchera para evitar que investiguen a la presidenta. Y mucho menos para ser una plataforma de lanzamiento de aprietes a los que no se arrodillan ante los deseos autoritarios de Cristina. La procuracion fue creada como un organismos extra poder, independiente, que no puede ni debe someterse al gobierno de turno.
Destruyeron y neutralizaron todos los organismos de control menos la Auditoria General de la Nación que todavía resiste con Leandro Despouy al que la presidenta reta en público porque tiene cara de preocupado. Modificaron las declaraciones juradas de los funcionarios para que haya menos información todavía. Mas oscuridad, lo contrario de lo que pregonan.
La doctora Gils Carbó es la comandante que lidera Justicia Legítima. Y todo el tiempo está tomando medidas injustas e ilegítimas. Quieren borrar huellas, preparar la huída, cubrir la retiradas. Como se nota, es un lenguaje mas del hampa que de la política. Y eso demuestra que se saben y se sienten culpables. Que tienen las manos manchadas y la cola sucia. Por eso tiemblan cuando los opositores se ponen de acuerdo en declarar imprescriptibles los delitos de corrupción de estado. Y que los bienes robados deben ser confiscados. Para que haya un fuerte mensaje purificador y ejemplificador ante la sociedad y pueda volver a creer. Hay cierta desesperación, premeditación y alevosía en esto que hicieron copando los 17 cargos con soldados de Cristina. Todavía tienen 1.650 cargos mas y 600 millones de pesos para seguir designando.
La santa trinidad de los Kirchner es poder, dinero e impunidad. Parece que quieren reflotar aquel concepto autoritario nefasto que decía “A los enemigos, ni justicia”. Pero de nada vale que corran, el incendio va con ellos.

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