El inexplicable final de un dogo y la reacción de los arrecifeños
Si bien no era un cachorrito, la historia conocida del dogo comenzó a contarse en las redes sociales el pasado miércoles, cuando se difunde su fotografía en la zona céntrica, perdido, desorientado. Se pidió por quien pudiera conocer a sus dueños, o -en caso de no encontrarlos- a quien pudiera recibirlo en adopción.
Por la tarde, el animal se encontraba en barrio Palermo, donde, de acuerdo a lo que los vecinos comentaron, habría intentado lastimar a trabajadores de la construcción y su humor había cambiado. Hubo también un momento en que se enfrentó a otros perros y por la cercanía del perro a una escuela y ante la proximidad del horario de salida de los alumnos, se dio cuenta a la policía.
De acuerdo a lo que cuenta la Protectora de Animales, el dogo fue trasladado a su predio, donde no se lo pudo contener. «La policía lo lleva al refugio por orden de bromatología y de repente nos encontramos con un perro imposible de contener, que saltaba el canil, que quería atacar al resto de los perros y a las personas del refugio. Acá también aclaramos que el refugio es eso, para los que no conocen el predio, no contamos con Caniles de seguridad preparados para abordar este tipo de casos y mucho menos con personal capacitado para revertir este tipo de situaciones. Desde el refugio no podemos arriesgar a los 170 perros que conviven ahí y tampoco a las personas que van diariamente» explica la institución.
Desde el refugio de animales, sólo les restaba dar cuenta a zoonosis y eso hicieron. Desde el Municipio, la única solución que encontraron fue sacrificar al animal. Esto despertó la reacción de los arrecifeños, entre los que se destaca una nota que escribe una profesional, la Dra. Veterinaria María Marta Olmos, quien en su cuenta de facebook escribe:
Me veo en la obligación como Médica Veterinaria de hacer mi humilde descargo respecto a lo que sucedió con el canino raza Dogo Argentino. Según la ley 8056 y su decreto 4.669/73 explícito en nuestra Legislación Veterinaria detalla que el Municipio es el responsable en realizar tareas de supervisión y contralor de todas las acciones de lucha antirrábica, responsable de implementar acciones de control y profilaxis, vacunación, eliminación de animales vagabundos o callejeros sin control, observación de animales mordedores sospechosos de rabia, educación para la salud, etc., etc., etc. Pero para poder implementar y llevar adelante estas y muchas otras acciones responsable del ÁREA de ZOONOSIS, y no del área de BROMATOLOGÍA, se debe disponer de un centro antirrábico para poder alojar animales sospechoso de haber contraído rabia y/ o animal mordedor para la observación veterinaria por un lapso no menor de 10 días. Ahora bien, disponemos en Arrecifes de un Centro de ZOONOSIS para tal fin, que aplique y se encargue de todo lo anteriormente dicho??? Por otro lado, el Sr. Filighera (Ing Agrónomo) no tiene incumbencia en el cargo que ocupa: Bromatología y ZOONOSIS. El Sr. Hizo referencia que el animal estaba incontenible y descontrolado. Está capacitado este Sr para tomar una decisión de tal magnitud? Como hizo el profesional actuante para ubicar la vena y poder realizar la eutanasia? Y lo que Ud. tiene que resguardar es nuestra salud pública no la seguridad, otra área se encargará de eso. Sr. Filighera, le escribo por ésta vía porque al teléfono no responde. Creo que hay una Ordenanza en dónde se debe realizar un registro y patentamiento de los canes potencialmente peligros; UD. Seguramente está al tanto de esto y debería haber ubicado al propietario de este canino, inscripto, de manera más rápida. Me tomo el atrevimiento de escribir porque necesito aclarar muchas cuestiones del área, que desde mi punto de vista en Salud Pública estamos desprotegidos.
Por su parte, desde Bromatología y zoonosis, el Ing. Filighera explicó que: «en Bromatología lo pusimos en un canil que tenemos para traslado, el animal seguía alterado. Entonces nos contactamos con la gente del Refugio, para llevar al animal a uno de sus caniles pero en el predio el animal se vuelve incontenible. Lo dejaron solo y no podían contenerlo, saltaba los alambrados de los caniles. Nos pidieron que lo saquemos porque no lo podían contener. Una familia se había ofrecido para tenerlo, pero al conocer las características del perro desistió; al no poder contenerlo se decidió practicarle una eutanasia”.
Todavía no han dado con el dueño del perro, y no sabemos si lo están buscando. Lo cierto es que la población canina, a pesar de las campañas de castración, sigue aumentando, y lo sucedido con el animal en cuestión, es parte de un problema que, hasta el momento, no encuentra solución, ni para los perros ni para los vecinos.
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