Un robo modalidad hombre araña que indigna
Siete de la mañana. Para ser más exactos, 07:15. A esa hora, un flaco al que no se debe estigmatizar y a quien no se lo reconoce diferente a nadie, camina por calle Rivadavia, tranquilo, y se detiene en el porche de una vivienda mientras fuma un cigarrillo y sólo aguarda que pase el automóvil que viene desde Av Merlassino para cruzar la calle.
Mira hacia ambos lados y, a esa hora de un día sábado, cuando aún no comenzó el movimiento en la zona céntrica, pero la luz del día ya es clara, trepa por la reja de una vivienda y se descuelga en el balcón de la casa vecina. Sólo. Sin más ayuda que su físico para trepar y las agallas para ingresar en una casa a robar, sin saber si en el interior había alguien.
De hecho si, había alguien. La dueña de casa dormía aún y la despertó tapándole el rostro con la sábana, pidiendo que le entregara el dinero que tuviese y su celular.
Hecho esto salió por la puerta de entrada y se perdió…
Un robo cometido con total tranquilidad, no fue un hurto, y si bien inmediatamente un vecino aportó las imágenes de la cámara de seguridad, aún no se sabe si se lo pudo identificar y mucho menos detener.
La indignación de la vecina -comparable a la de cualquiera de las víctimas de hechos delictivos que ocurren a diario, la llevó a descargarse en su cuenta de facebook, «…encima hay que agradecer que no te hizo nada!! A ver si nos damos cuenta que no se puede vivir más así, que no podemos abrir una ventana a las 7 de la mañana, que tenemos que pensar en donde más ponemos una reja y estos hijos de puta andan en la calle con el puchito en la mano como si nada pasara, mirando por qué hueco se pueden meter» escribió.
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